sábado, 5 de enero de 2008

La cabalgata se desborda, reyes por un día

Javier Darriba
Las Palmas de Gran Canaria

Esta vez hasta los camellos fueron ágiles. No pasó como otros años, en que una de estas bestias decide sentarse y parar toda la cabalgata. La comitiva de los Reyes Magos fue ayer bastante rápida. A las 20.30 horas, Melchor ya estaba por la calle Murga y Gaspar, a la altura de la plaza de La Feria. Y media hora después, la cabecera ya había llegado a Rafael Cabrera. Y eso que fue también una de las más concurridas, con más de 250.000 personas, según los datos que baraja la Policía Local.

El presidente de la Casa de Galicia, Ricardo Villares, aseguró que las claves de la buena marcha de la cabalgata fueron la puntualidad británica con la que salieron de Juan Rejón y el ritmo de los camellos. «Este año se están portando bien», aseguró.

El último, como manda el protocolo en estos casos, era Baltasar, que iba acompañado de una banda de música que animaba el cotarro a más no poder.

La nota curiosa de la cabalgata la puso, sin embargo, el rey Gaspar, cuyos pajes distribuyeron por todo el recorrido unos 600 cepillos de dientes infantiles que fueron donados por la clínica Rocha. Además, el propio rey fue distribuyendo coronas de mago con la inscripción Gaspar recomienda cepillarse los dientes.

Por lo demás, la cabalgata transcurrió sin incidentes. Y sólo hubo que contar retenciones de tráfico en la autovía marítima -dirección sur- desde Vegueta a la Fuente Luminosa por el cierre de la calle Francisco Gourié a causa del rastrillo.

Baltasar, rodeado de niños en la cabalgata.